Gestión integral de demoliciones: el servicio fase a fase

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Torre de destilación de 30 metros antes de su desmontaje en una planta química

La gestión integral de demoliciones consiste en que una sola empresa se encargue del proyecto entero: el estudio y la valoración, las licencias, el desmantelamiento y la demolición, el transporte y tratamiento de los residuos y los certificados que cierran el expediente. Para la propiedad significa un único interlocutor, un único presupuesto y una única cadena documental, sin huecos entre empresas.

¿Qué incluye la gestión integral de demoliciones?

Una demolición industrial tiene seis fases. En un servicio integral, todas dependen de la misma empresa y cada una deja un resultado o un documento que alimenta la siguiente:

FaseQué se haceQué obtienes
1. Estudio y valoraciónVisita técnica, mediciones, inventario de materiales y de residuos peligrososPresupuesto y planificación
2. Proyecto y licenciasProyecto de derribo, estudios de seguridad y de gestión de residuos, trámites municipalesPermisos para empezar
3. PreparaciónDesconexión de servicios, vaciado, retirada previa de materiales peligrososInstalación lista para desmontar
4. Desmantelamiento y demoliciónRetirada de maquinaria e instalaciones, derribo de la estructuraParcela despejada
5. Residuos y materialesSeparación en origen, transporte, tratamiento y valorizaciónDocumentos de entrega por fracción
6. CierreLimpieza final y entrega de la documentaciónCertificados de gestión y expediente cerrado

Fase 1. ¿Cómo se estudia y se valora una demolición antes de presupuestar?

Todo empieza con una visita a la instalación. Se revisa la estructura, los accesos, lo que hay alrededor (otras naves, viviendas, una línea de producción en marcha) y, sobre todo, los materiales: cuántas toneladas de acero hay en la estructura, en los depósitos y en las tuberías, si hay acero inoxidable, cobre en el cableado o aluminio en carpinterías y cubiertas.

Con analizadores de metales y medidores de espesores se puede calcular con bastante precisión el peso y el tipo de cada material. Ese dato tiene dos usos: dimensionar la obra (maquinaria, contenedores, viajes) y valorar lo que se va a recuperar, porque el metal tiene valor de mercado y puede compensar una parte importante del coste de la demolición.

En la misma visita se identifican los residuos peligrosos. En obras de demolición, el Real Decreto 105/2008 obliga a incluir su inventario en el estudio de gestión de residuos y a prever su retirada selectiva, para que no se mezclen con el resto.

Fase 2. ¿Qué documentos y licencias hay que tramitar?

Antes de mover una máquina hay que tener en regla cuatro documentos principales. Cada uno tiene un responsable distinto, y en un servicio integral la empresa de demolición los prepara o los coordina:

DocumentoPara qué sirveNorma de referencia
Proyecto de derriboDefine el método, el orden y los medios de la demolición; lo firma un técnico competenteOrdenanzas municipales
Estudio de seguridad y saludAnaliza los riesgos de la obra; de él sale el plan de seguridad y salud del contratistaReal Decreto 1627/1997
Estudio de gestión de residuosEstima cantidades por código LER, prevé la separación y el destino, y valora su costeReal Decreto 105/2008 y Ley 7/2022
Licencia o título municipalAutoriza la obra; cada ayuntamiento fija su procedimientoNormativa urbanística local

Si hay amianto, se añade un trámite más: su retirada la hace una empresa inscrita en el RERA, con un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral, antes de que empiece la demolición.

Fases 3 a 6. ¿Cómo se ejecuta la obra y cómo se cierra?

Primero se desmantela, después se demuele

Desmantelar antes de demoler es la única forma de recuperar bien los materiales y de trabajar seguro. Primero se desconectan y anulan los servicios (electricidad, gas, agua, líneas de proceso), se vacía la instalación y se retiran los residuos peligrosos. Después se desmontan maquinaria, depósitos, tuberías, cableado y equipos. Solo entonces se derriba la estructura.

Este orden no es un detalle técnico: desde 2024 la demolición selectiva es obligatoria, como explicamos en el artículo sobre la nueva ley de demolición selectiva. Cómo se aplica en una nave, elemento a elemento, lo tienes en la guía de demolición de naves industriales, y las medidas para que todo el proceso sea seguro, en cómo se planifica una demolición segura.

Residuos y materiales: cada fracción a su destino

Desde julio de 2022, los residuos de construcción y demolición no peligrosos deben clasificarse al menos en madera, minerales (hormigón, ladrillo, cerámica y piedra), metales, vidrio, plástico y yeso, preferentemente en la propia obra. Cada fracción sale en su contenedor y hacia su destino:

  • Metales: a planta de reciclaje, donde se cortan, se fragmentan y se clasifican para volver a acerías y fundiciones.
  • Hormigón y cerámica: a plantas autorizadas de residuos de construcción, que los convierten en árido reciclado.
  • Peligrosos: a gestores finales autorizados para cada tipo de residuo.

Cada entrega queda documentada con la obra de procedencia, la cantidad, el código LER y el gestor de destino. Los tipos de residuo y su tratamiento están explicados en el artículo sobre residuos de demolición, y lo que ocurre con el metal hasta que vuelve a la industria, en economía circular y demolición industrial.

La documentación que recibes al terminar

El cierre de una demolición es documental. La propiedad, como productora de los residuos, necesita poder acreditar que todo lo que salió de su parcela se gestionó correctamente. Al terminar, debes recibir los certificados de gestión de los residuos, los documentos de cada entrega y el resumen de cantidades por fracción. Esa documentación es la que te piden el ayuntamiento, una auditoría ambiental o un comprador del suelo. Explicamos por qué es tan importante en el artículo sobre la trazabilidad en la gestión de residuos industriales.

¿Qué ventajas tiene contratar la gestión integral en lugar de hacerlo por partes?

Cuando la demolición, el transporte y los residuos dependen de empresas distintas, aparecen preguntas que nadie tiene claro a quién corresponden: quién responde si un contenedor sale mezclado, quién asume el retraso si el camión no llega, quién firma el certificado final. Con un solo responsable, esas preguntas tienen respuesta desde el principio.

Hay además una ventaja económica. Si quien demuele es también quien recicla el metal, el valor de ese material se puede tener en cuenta en el presupuesto desde el estudio inicial. Si quieres profundizar en cómo se construye el presupuesto de una demolición, tienes la guía de planificación financiera en proyectos de demolición.

Cómo hacemos la gestión integral en Alberich

En Alberich asumimos las seis fases con maquinaria, transporte y equipo propios. El estudio técnico se hace con analizadores de metales y medidores de espesores, y con él cerramos el presupuesto. Preparamos y tramitamos el proyecto técnico de demolición, los estudios de seguridad y salud, el plan de gestión de residuos y las licencias.

El transporte lo hace nuestra flota, con contenedores de 1 a 30 m³ para separar cada fracción en obra. El metal va a nuestras plantas de Castellbisbal, La Llagosta y Constantí, y como gestores autorizados (E-345.97) emitimos los certificados de gestión. En los residuos peligrosos coordinamos la operación y el gestor final autorizado figura en la documentación.

Así hemos desmontado, por ejemplo, un tanque industrial de 30 metros y 1.410 m³ en 15 días con el 100 % del material metálico reciclado. Puedes ver el resto del servicio en demoliciones industriales.

Preguntas frecuentes

¿Quién es el productor de los residuos de una demolición?

Según el Real Decreto 105/2008, el productor es el titular de la licencia de la obra o, si la obra no necesita licencia, el titular del inmueble. Quien ejecuta la demolición es el poseedor de los residuos y debe entregar al productor los certificados que acreditan su gestión.

¿Puedo contratar solo una parte del servicio?

Sí. Hay proyectos en los que solo se desmonta una línea de producción o una instalación concreta, y otros en los que la demolición forma parte de una obra mayor coordinada por una constructora o una ingeniería. El alcance se define en el estudio inicial.

¿La gestión integral incluye dejar la parcela limpia?

Sí, la obra termina con la zona despejada y libre de residuos. Si el suelo ha soportado una actividad potencialmente contaminante y va a cambiar de uso, puede ser necesario además un estudio del suelo, que realizan entidades especializadas.

¿Cuánto se tarda en recibir el presupuesto?

Respondemos a cada solicitud en 48 horas laborables. El presupuesto cerrado llega después de la visita técnica, porque sin medir la instalación no se puede valorar bien.

Si estás valorando demoler una nave o desmantelar una planta, empieza por pedir la visita técnica: es la fase que más condiciona el coste, el plazo y lo que vas a recuperar.

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