Pequeños electrodomésticos
- 01Secadores de pelo y tostadoras
- 02Microondas y herramientas
- 03Aspiradores pequeños
- 04Relojes digitales y juguetes electrónicos
- 05Periféricos informáticos (teclados, ratones, teléfonos)

Gestores finales autorizados para todas las fracciones: pequeños y grandes electrodomésticos, línea de frío, aires acondicionados e informática. Documentación impecable ante SCRAPs, Ministerio y SDR Cataluña.
«La documentación impecable y la trazabilidad triple son la razón por la que los SCRAPs nos confían cada vez más volumen de residuo.»
Recepcionamos RAEE desde deixalleries municipales, plataformas logísticas de retailers, productores industriales y los principales SCRAPs del sector.
Nuestra autorización cubre todas las fracciones RAEE — pequeños, grandes, línea de frío, aires acondicionados, informática e instalaciones. Algunas las tratamos internamente y otras las transferimos a gestores especializados. No aceptamos placas solares ni termos eléctricos.

Trabajamos tanto con los SCRAPs (sistemas colectivos) como con productores y gestores directos. Cada vía tiene sus particularidades documentales y económicas.
Los SCRAPs agrupan a los productores de aparatos eléctricos y electrónicos para cumplir sus cuotas de reciclaje. Trabajamos con los principales del sector: nos envían residuo de sus plataformas logísticas y retailers asociados, y también nos encargan recogidas que coordinamos con flota propia o externa.
Productores industriales que traen el residuo directamente a planta, y gestores intermedios homologados. Origen también de deixalleries municipales y plataformas logísticas de retail. Si lo necesitan, organizamos la recogida.
Venga por la vía que venga, si el residuo está en tu plataforma o en tu punto de venta, organizamos nosotros la recogida. Coordinamos con nuestra flota propia y, cuando el servicio lo requiere, contratamos transporte externo.
Es habitual con los SCRAPs: nos solicitan la retirada en un retailer o una plataforma logística y nos encargamos del circuito completo, incluida la documentación.
Cada RAEE sigue las mismas siete fases operativas. La diferencia entre un buen gestor y uno excelente está en la documentación, la descontaminación técnica y la valorización máxima de cada fracción.

«Un camión completo de lavadoras son unas 300 etiquetas. Cada lavadora es un residuo con trazabilidad virtual asociada.»
Entrada del camión con identificación del proveedor y productor. Pesaje bruto/tara en báscula homologada y creación del ticket de báscula.
Revisión visual para detectar impropios y control de que la documentación coincide con el material físico entregado. Todo entra con hoja de seguimiento: si el residuo no la trae, la generamos nosotros.
Separación entre RAEE peligroso (gases, aceites, baterías y pilas) y no peligroso. Se designa la vía de gestión que corresponde —R1202, R1203 o la que proceda— y si el tratamiento es interno o por transferencia.
Retirada segura de cables, plásticos, piedras de lavadoras, cristales, gases refrigerantes, aceites y baterías (especial atención a litio).
Procesado mecánico del residuo descontaminado. La fracción plástica y la banal se separan antes de alimentar la línea de metales.
Férrica (magnética), no férrica (Foucault, rayos X, colorimetría), plásticos, cable y fluff residual. Cada fracción va a su destino óptimo.
Fracción férrica a fundición, plásticos a gestor especializado, cable a planta propia, baterías a gestor especializado y fluff a vertedero de inertes. Reporting en las tres plataformas.
Cada fracción del residuo pasa por una cascada de separación que maximiza el porcentaje de valorización final. Todo con maquinaria y tecnología propias, dentro de nuestras instalaciones.
Primera fracción recuperada: material férrico. Imanes de alta potencia extraen hierro y acero para la fundición siderúrgica.
Separación de metales no férricos ligeros — principalmente aluminio — por inducción electromagnética.
Detecta cualquier elemento metálico residual en las fracciones no magnéticas. Refinamiento post-Foucault.
Clasifica por densidad atómica — separa aluminio de inoxidable, cobre, latón. Garantiza alta pureza por aleación.
Identificación óptica por color y brillo. Útil para separar metales rojos (cobre, latón, bronce) del resto.
Detección fina por firma espectral. Identifica impropios residuales antes del envío a fundición.
En Cataluña coexisten tres sistemas de reporting no interoperables. Nosotros los llevamos todos al día gracias a la integración de Navision + Business Central con la plataforma RAE.

Cada residuo RAEE lleva una etiqueta única, aunque sea virtual, desde el productor hasta el tratamiento final. Un camión completo de lavadoras son aproximadamente 300 etiquetas que hay que subir a tres sistemas.
Automatizamos el proceso con la integración de nuestro ERP para garantizar que la trazabilidad está al día en todas las plataformas. Los SCRAPs nos eligen por eso.
Reporte de todas las entradas con su código LER-RAEE correspondiente.
Plataforma autonómica catalana. No está integrada con el sistema ministerial, así que requiere un reporte separado.
Cada SCRAP del sector tiene su propio sistema para facturación y cumplimiento de cuotas. Subimos toda la información puntualmente.

Cuando el residuo llega a planta designamos la vía de gestión que le corresponde —R1202, R1203 o la que proceda según el material—. Sea cual sea, la separación de componentes es siempre el primer paso: maximiza la valorización y neutraliza los riesgos.
Extracción mediante equipo específico de los aires acondicionados y equipos de climatización. Gestión posterior con empresa especializada autorizada.
Retirada de aceites de transformadores, equipos médicos y otros dispositivos. Envío a gestor especializado de aceites usados.
Especial atención a las de litio por su peligro potencial. Contenedores específicos, protocolos estrictos de manipulación y salida a gestor final especializado en baterías.
Cables, piezas plásticas, piedras de lavadoras, cristales. Se retiran manualmente para que la fragmentadora reciba material lo más limpio posible.
Nuestra obsesión es recuperar el máximo de cada entrada: cuanto más valorizamos, menor es el fluff residual que acaba en vertedero y mayor el valor económico y ambiental del proceso.
Hierro y acero separados magnéticamente. Van directos a fundiciones siderúrgicas como materia prima de alta calidad.

Aluminio, cobre, latón, inox y otros metales recuperados por tecnología de post-fragmentación. Comercialización por aleación.
Plásticos separados de los RAEE tras la descontaminación y fragmentación. Se envían a gestores especializados de reciclaje plástico.
El cable se deriva a nuestra línea de granulación específica donde se separa el cobre del plástico aislante.
Fracción que no puede valorizarse — trozos de gomas, mezclas inertes. Va a vertedero de residuos inertes con la analítica que exige la normativa.
Para dudas más específicas sobre tu flujo RAEE, SCRAP de referencia o particularidades del reporting, contacta con nuestro equipo de gestión documental.

RAEE son los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos — cualquier dispositivo eléctrico o electrónico al final de su vida útil, tanto doméstico como profesional. Gestionamos todas las fracciones autorizadas: pequeños, grandes, línea de frío, aires acondicionados, informática e instalaciones. No aceptamos placas solares fotovoltaicas ni termos eléctricos.
Los SCRAPs (Sistemas Colectivos de Responsabilidad del Productor) son entidades sin ánimo de lucro que agrupan a los productores de aparatos eléctricos para cumplir las cuotas anuales de reciclaje exigidas por la legislación europea y española. Nos envían residuos desde sus plataformas logísticas. Trabajamos con los principales SCRAPs del sector. Aproximadamente el 50% de nuestras entradas viene por esta vía.
Es la plataforma obligatoria del Ministerio para reportar las entradas de RAEE. En Cataluña no está integrada con el SDR autonómico, así que hay que reportar por duplicado. Nosotros lo llevamos al día gracias a la integración de Navision + Business Central con la plataforma RAE.
Cada residuo lleva un código de etiqueta único — virtual o impreso — desde que lo emite el productor hasta nuestras instalaciones, pasando por gestores intermedios. Un camión completo de lavadoras son aproximadamente 300 etiquetas, cada una con su trazabilidad completa asociada a la entrada y al expediente de tratamiento.
Son el componente más peligroso. Tenemos protocolos estrictos: contenedores específicos, controles de riesgo, trazabilidad individual. Nunca se tratan internamente — siempre se transfieren a gestores autorizados especializados en baterías. Es una de las partes más críticas de la descontaminación manual previa a la fragmentación.
Cuanto más contenido metálico (hierro, no férricos) tenga el aparato, mayor es su valorización económica; cuanto más plástico y componentes no valorizables, menor. Cada operación es un caso distinto, así que la valoración se hace siempre a medida: cuéntanos qué tipo de RAEE y qué volumen manejas y te preparamos una propuesta.
Sí. Tenemos implementadas las ISO 9001 (calidad), 14001 (medio ambiente) y un sistema de seguridad certificado. El compliance ambiental incluye filtros de emisiones, analíticas del decantador de aguas y analíticas del fluff residual según la normativa vigente.
Sí. El productor puede solicitar un certificado de tratamiento tras el proceso de reciclaje. No todas las salidas lo llevan automáticamente: se emite bajo demanda y tiene un coste asociado. Lo pide mucha gente, porque lo necesitan para sus propios reportes ISO o de compliance.
Contáctanos con los detalles de tu volumen mensual, fracciones RAEE y frecuencia de recogida. Te damos una propuesta operativa y económica personalizada para tu caso.