Residuos de demolición: tipos, códigos LER y destino

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Contenedor amarillo de Alberich con el logotipo de la empresa

Los residuos de demolición son los materiales que salen al derribar o desmontar una construcción: hormigón, ladrillo, metales, madera, vidrio, plásticos, yeso y, en algunas obras, residuos peligrosos como el amianto. En la lista europea de residuos (LER) ocupan el capítulo 17, junto con los de construcción, y su destino depende sobre todo de una cosa: que se separen en la propia obra. Separados, la mayoría se reciclan; mezclados, buena parte acaba en vertedero.

¿Qué tipos de residuos genera una demolición?

Por peso, en una demolición mandan el hormigón, la cerámica y los metales. En una demolición industrial, además, el metal tiene mucho más protagonismo que en un edificio de viviendas: estructuras, depósitos, tuberías y maquinaria. Esta es la clasificación habitual, con el código LER más frecuente de cada fracción:

FracciónDe dónde saleCódigo LER habitualDestino habitual
HormigónEstructura, soleras, prefabricados17 01 01Planta de residuos de construcción: árido reciclado
Ladrillos, tejas y cerámicaCerramientos, tabiques, cubiertas17 01 02 / 17 01 03Árido reciclado
Hierro y aceroPerfiles, chapa, armaduras, depósitos17 04 05Reciclaje como chatarra férrica para acerías
Cobre, bronce y latónTuberías, piezas, bobinados17 04 01Reciclaje de no férricos
AluminioCarpinterías, cubiertas, perfiles17 04 02Reciclaje de no férricos
CablesInstalación eléctrica17 04 11Granulación para separar el metal del plástico
MaderaCarpinterías, palés, encofrados17 02 01Reciclaje o valorización
Vidrio y plásticoVentanas, lucernarios, conducciones17 02 02 / 17 02 03Reciclaje según calidad
YesoFalsos techos, tabiques de placa17 08 02Reciclaje específico
MezclasLo que no se ha separado17 09 04Planta de clasificación o vertedero

Los metales son la fracción que más valor conserva. Qué ocurre con ellos hasta volver a la industria lo explicamos en economía circular y demolición industrial.

¿Qué residuos de demolición son peligrosos?

En la LER, los residuos peligrosos llevan un asterisco detrás del código. En demolición, los más habituales son estos:

  • Amianto: materiales de aislamiento (17 06 01*) y materiales de construcción que lo contienen, como el fibrocemento (17 06 05*). Lo retira, antes de la demolición, una empresa inscrita en el RERA con un plan de trabajo aprobado por la autoridad laboral.
  • Residuos con PCB (17 09 02*): sellantes, revestimientos o condensadores antiguos. Los transformadores con PCB tienen su propio circuito de gestión, que explicamos en nuestro servicio de transformadores eléctricos.
  • Mezclas bituminosas con alquitrán (17 03 01*) y tierras contaminadas (17 05 03*).
  • Restos de la actividad industrial: aceites, envases contaminados, productos químicos o lodos, que no son de construcción pero aparecen al vaciar la planta.

Todos se retiran antes del derribo y por separado, y cada uno va a un gestor final autorizado para ese residuo. Cómo se tratan, en el artículo sobre el tratamiento de residuos peligrosos.

¿Por qué es tan importante separar los residuos en origen?

Porque una vez mezclados, separarlos es caro y a menudo imposible. Un hormigón con restos de yeso, madera o plástico deja de servir para fabricar árido reciclado de calidad; un acero mezclado con escombro pierde valor y obliga a procesos adicionales. El residuo mezclado (17 09 04) es el que más probabilidades tiene de acabar en vertedero.

Desde el 1 de julio de 2022, además, separar ya no es una opción: la Ley 7/2022 obliga a clasificar los residuos de construcción y demolición no peligrosos en al menos seis fracciones, preferentemente en la propia obra. Qué exige exactamente la ley y desde cuándo es obligatoria la demolición selectiva lo explicamos en el artículo sobre la nueva ley de demolición selectiva.

¿Cómo se organiza la separación en la obra?

La separación empieza mucho antes de que se llenen los contenedores. La regla que mejor funciona es simple: no derribes lo que puedes desmontar.

  1. Desmontaje selectivo antes del derribo. Instalaciones, carpinterías, cubiertas ligeras y equipos salen enteros y limpios, antes de que la maquinaria pesada toque la estructura.
  2. Una zona de acopio por fracción, señalizada y con acceso para la carga.
  3. Contenedores dimensionados para cada material: no es lo mismo el volumen de cable de una nave que el de su hormigón.
  4. Corte del metal a medida con oxicorte o cizalla, para cargarlo y transportarlo con eficacia.
  5. Documento en cada salida: obra de procedencia, cantidad, código LER y gestor de destino, como exige el Real Decreto 105/2008.

Esa documentación es la base de la trazabilidad, que tratamos a fondo en el artículo sobre trazabilidad en la gestión de residuos industriales.

¿Qué se puede reutilizar antes de que sea residuo?

Lo mejor que le puede pasar a un material de demolición es no convertirse en residuo. La jerarquía de la Ley 7/2022 pone la preparación para la reutilización por delante del reciclaje, y el artículo 30 pide clasificar, preferentemente en la propia obra, los elementos reutilizables, como tejas, sanitarios o elementos estructurales.

En una demolición industrial, los candidatos más claros son la maquinaria que todavía tiene mercado, los puentes grúa, los motores y bombas en buen estado y los perfiles metálicos sanos. Para que se puedan aprovechar, hay que identificarlos en el estudio previo y desmontarlos con cuidado, no a golpe de excavadora. Cómo se recicla cada material de obra, con más detalle en los metálicos, lo tienes en reciclaje de materiales de construcción.

Cómo gestionamos los residuos de nuestras demoliciones en Alberich

En Alberich separamos en origen con contenedores de 1 a 30 m³ y los transportamos con flota propia. El metal va a nuestras plantas: las cizallas de 600 a 1.000 t preparan la chatarra pesada, la fragmentadora de 4.000 HP de Castellbisbal procesa la más compleja y la separación por corrientes de Foucault y rayos X recupera los no férricos. Todo el material pasa control radiológico a la entrada.

Las fracciones no metálicas van a plantas autorizadas para cada tipo de residuo. En los residuos peligrosos coordinamos la operación y el gestor final autorizado figura en la documentación. Como gestores autorizados (E-345.97), emitimos los certificados de gestión que cierran la obra.

El resultado es una tasa de reciclaje superior al 90 % en la mayoría de nuestros proyectos, con casos del 100 % como el tanque industrial de 30 metros. Puedes ver cómo encaja en el servicio completo en demoliciones industriales.

Preguntas frecuentes

¿Quién paga la gestión de los residuos de una demolición?

El estudio de gestión de residuos del proyecto debe incluir una valoración de su coste, que figura como capítulo independiente del presupuesto. Quien ejecuta la obra asume los costes de gestión y entrega a la propiedad los certificados que la acreditan.

¿Qué es un residuo inerte?

Es el que no experimenta transformaciones físicas, químicas o biológicas significativas: no se disuelve, no arde y no contamina el agua ni el suelo con el que entra en contacto. El hormigón y el ladrillo limpios son los ejemplos más comunes.

¿Pueden los residuos de demolición ir a vertedero?

Solo como última opción, para lo que no se puede reutilizar, reciclar ni valorizar, y después de un tratamiento previo. Desde 2023, además, el depósito en vertedero paga un impuesto estatal, lo que encarece no separar.

¿Cuánto tiempo hay que guardar la documentación de los residuos?

Cinco años. El Real Decreto 105/2008 obliga tanto a la propiedad, como productora de los residuos, como a quien ejecuta la obra a conservar la documentación de cada año natural durante los cinco años siguientes, incluidos los certificados de gestión.

Si vas a demoler, pide que el estudio previo incluya una estimación de residuos por fracción: es la mejor forma de saber cuánto se va a reciclar y cuánto costará gestionar lo que no.

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