Lo que en el sector se conoce como nueva ley de demolición selectiva no es una ley aparte: es el artículo 30 de la Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Desde el 1 de julio de 2022 obliga a clasificar los residuos de construcción y demolición no peligrosos en al menos seis fracciones, y desde el 1 de enero de 2024 hace obligatoria la demolición selectiva para garantizar esa separación. Si vas a demoler una nave o una planta, te afecta directamente.
¿Qué dice la nueva ley de demolición selectiva?
El artículo 30 de la Ley 7/2022 tiene tres apartados. Este es su contenido, resumido:
| Apartado | Qué exige | Desde cuándo |
|---|---|---|
| 30.1 | En las obras de demolición, retirar las sustancias peligrosas, en particular el amianto, sin mezclarlas con otros residuos y manejándolas de forma segura | Entrada en vigor de la ley (10 de abril de 2022) |
| 30.2 | Clasificar los residuos no peligrosos en al menos estas fracciones: madera, minerales (hormigón, ladrillos, azulejos, cerámica y piedra), metales, vidrio, plástico y yeso. Clasificar también los elementos reutilizables, como tejas, sanitarios o elementos estructurales. Preferentemente, en el lugar donde se generan | 1 de julio de 2022 |
| 30.3 | Demoler de forma selectiva, con carácter obligatorio, garantizando la retirada de al menos esas fracciones, previo estudio de las cantidades de cada una cuando no haya obligación de disponer de un estudio de gestión de residuos | 1 de enero de 2024 |
El mismo artículo anuncia dos obligaciones que todavía deben desarrollarse por reglamento: los libros digitales de materiales para las obras nuevas y requisitos de ecodiseño para los proyectos de construcción. Puedes consultar el texto consolidado de la ley en el Boletín Oficial del Estado.
¿Qué diferencia hay entre una demolición tradicional y una selectiva?
La diferencia está en el orden. En la demolición tradicional se derriba la estructura y después se intenta separar lo que se pueda del escombro. En la selectiva se desmonta por capas, en el orden inverso a la construcción, y cada material sale ya separado:
| Aspecto | Demolición tradicional | Demolición selectiva |
|---|---|---|
| Orden de trabajo | Derribo de la estructura y separación posterior | Peligrosos, instalaciones, acabados y, al final, estructura |
| Residuo resultante | Mezclado, difícil de separar | Fracciones limpias, cada una en su contenedor |
| Destino | Planta de clasificación o vertedero | Reciclaje y reutilización |
| Planificación | Menor | Exige estudio previo y secuencia definida |
| Coste | Menos mano de obra, más coste de vertido | Más desmontaje, menos vertido e ingresos por materiales |
Desde 2024, la tradicional ya no es una alternativa legal para las fracciones que fija la ley. Cómo se aplica la secuencia selectiva en una nave, paso a paso, lo explicamos en la guía de demolición de naves industriales.
¿Qué cambia en la práctica para la propiedad y para quien ejecuta la obra?
Para la propiedad
La propiedad, como productora de los residuos, ya tenía que incluir en el proyecto un estudio de gestión de residuos según el Real Decreto 105/2008, con un inventario de los residuos peligrosos en obras de demolición. Con la Ley 7/2022, cuando una obra no necesita ese estudio, hace falta igualmente un estudio previo que identifique las cantidades de cada fracción. Además, conviene reservar más tiempo para la planificación y prever espacio en la parcela para los acopios.
Para la empresa que demuele
Quien ejecuta la obra tiene que desmontar en la secuencia correcta, disponer de un contenedor por fracción, documentar cada salida con su código LER y entregar los certificados de gestión. La separación ya no se puede dejar para después: si el hormigón sale contaminado con yeso, madera o plástico, se pierde la fracción.
Un incentivo económico añadido
Desde el 1 de enero de 2023 está en vigor el impuesto estatal sobre el depósito de residuos en vertedero que introdujo la misma ley. Cuanto más residuo mezclado, más se paga; cuanto mejor se separa, más material se recicla y menos se deposita.
Los tipos de residuo, sus códigos y su destino están explicados en el artículo sobre residuos de demolición.
¿Es siempre viable la demolición selectiva?
La ley la hace obligatoria, así que la pregunta ya no es si se hace, sino cómo hacerla bien. Y ahí sí hay que analizar cada obra por separado: el espacio disponible, la ubicación, el plazo, el tipo de construcción y el valor de los materiales condicionan la secuencia y los medios.
La clave está en conocer la secuencia de trabajos antes de empezar y mantener durante toda la obra un equilibrio entre el coste de separar y clasificar y los beneficios que se obtienen: menos tasas de vertido, ingresos por la venta de materias primas secundarias y menos dependencia de materias primas vírgenes.
La visión de Alberich en el Anuario AEDED 2024
Alberich es miembro de AEDED, la Asociación Española de Demolición, Descontaminación, Corte y Reciclaje. En el Anuario AEDED 2024, nuestra compañera Magda Gall, responsable de obra y RCD de la división de demoliciones industriales, publicó dos artículos sobre esta legislación y su impacto en la sostenibilidad. Algunas de sus ideas siguen plenamente vigentes:
- La separación de los residuos peligrosos, y en especial del amianto, todavía se hace mal en muchos casos, con efectos sobre el suelo, las aguas subterráneas y el aire.
- Muchos residuos pétreos podrían valorizarse, pero quedan contaminados por residuos no pétreos que lo impiden.
- Sin una demolición ordenada y planificada no hay separación correcta de los residuos en obra.
En el Anuario 2025 volvió sobre el tema con un artículo sobre descontaminación y economía circular, que resumimos en la aportación de Magda Gall en el Anuario AEDED 2025.
Cómo aplicamos la demolición selectiva en Alberich
En cada obra planificamos la secuencia de desmontaje desde el estudio técnico inicial, separamos en origen con contenedores de 1 a 30 m³ y transportamos cada fracción con flota propia. El metal va a nuestras plantas para su reciclaje, y como gestores autorizados (E-345.97) emitimos los certificados que acreditan la gestión de los residuos.
Un ejemplo: en la demolición selectiva de dos silos industriales del sector alimentario clasificamos en origen el acero, el hormigón y el resto de materiales, con control de polvo por riego continuo, y alcanzamos un 95 % de reciclaje. El servicio completo, fase a fase, está en gestión integral de demoliciones.
Preguntas frecuentes
¿La demolición selectiva es obligatoria en cualquier obra?
El artículo 30 de la Ley 7/2022 no fija un umbral de tamaño: la obligación se refiere a la demolición en general. En obras pequeñas cambia la forma de cumplirla, no la obligación de separar al menos las fracciones que marca la ley.
¿Qué pasa si no hay espacio en la obra para separar los residuos?
La ley pide separar preferentemente en la obra. Cuando no es técnicamente viable por falta de espacio, el Real Decreto 105/2008 permite encargar la separación a un gestor autorizado en una instalación externa, que debe acreditar por escrito que la ha hecho.
¿La Ley 7/2022 sustituye a la Ley 22/2011?
Sí. La Ley 7/2022 derogó la Ley 22/2011, de residuos y suelos contaminados, que era la norma de referencia hasta abril de 2022. Cualquier documento que todavía cite la ley de 2011 está desactualizado.
¿Hay sanciones por no separar los residuos de demolición?
La Ley 7/2022 tiene un régimen sancionador propio, y el incumplimiento de las obligaciones de separación y gestión puede constituir una infracción. La gravedad depende del caso, por ejemplo de si hay residuos peligrosos mezclados.
Si vas a demoler, pide que el estudio previo incluya la secuencia de desmontaje y la estimación de residuos por fracción: son los dos documentos que demuestran que la obra cumple la ley.



