¿Qué es RAEE? Es la sigla de residuo de aparato eléctrico y electrónico: cualquier aparato que necesita corriente eléctrica o campos electromagnéticos para funcionar —una nevera, un portátil, una taladradora, un fluorescente— cuando su dueño se desprende de él, junto con sus componentes y consumibles. Los RAEE se gestionan aparte del resto de residuos porque combinan sustancias peligrosas, como gases refrigerantes o baterías, con metales y plásticos que se pueden recuperar, y por eso la normativa obliga a entregarlos a un gestor autorizado.
¿Qué es RAEE y qué aparatos se consideran RAEE?
La definición legal parte de los aparatos eléctricos y electrónicos (AEE): los que funcionan con corriente eléctrica o campos electromagnéticos a una tensión de hasta 1.000 V en alterna o 1.500 V en continua, además de los que sirven para generar, transmitir o medir esa corriente. Cuando uno de esos aparatos se convierte en residuo, pasa a ser un RAEE. La sigla se usa igual en singular y en plural, aunque en la calle se oye mucho «los RAEEs» o «raees».
La normativa distingue dos orígenes:
- RAEE domésticos: los que proceden de hogares y también los de comercios, oficinas o industrias que, por su naturaleza y cantidad, son parecidos a los de una casa, como el microondas de la sala de descanso o un monitor de oficina.
- RAEE profesionales: el resto, es decir, los aparatos de uso exclusivamente profesional, como equipos de laboratorio, maquinaria con electrónica o climatización industrial.
La distinción importa porque cambia quién organiza y financia la recogida y con qué código se registra cada entrada. Si buscas ejemplos concretos de electrodomésticos y lo que se recupera de cada uno, los tienes en la guía de reciclaje de electrodomésticos.
¿Qué categorías de RAEE existen?
La Directiva europea 2012/19/UE agrupa los aparatos en seis categorías según su tipo y su tamaño, y la normativa española añade una séptima para los paneles fotovoltaicos grandes. El límite de 50 cm se refiere a la dimensión exterior más larga del aparato.
| Categoría | Ejemplos |
|---|---|
| 1. Aparatos de intercambio de temperatura | Frigoríficos, congeladores, aires acondicionados, bombas de calor |
| 2. Monitores, pantallas y aparatos con pantallas de más de 100 cm² | Televisores, monitores, portátiles |
| 3. Lámparas | Fluorescentes, lámparas de descarga, lámparas LED |
| 4. Grandes aparatos (más de 50 cm) | Lavadoras, lavavajillas, cocinas, hornos, fotocopiadoras grandes |
| 5. Pequeños aparatos (hasta 50 cm) | Microondas, aspiradores, tostadoras, herramientas eléctricas, juguetes |
| 6. Informática y telecomunicaciones pequeños (hasta 50 cm) | Móviles, routers, teclados, ratones, impresoras pequeñas |
| 7. Paneles fotovoltaicos grandes (más de 50 cm) | Placas solares |
En el día a día de una planta se trabaja además con fracciones más prácticas: pequeños aparatos, grandes aparatos, línea de frío, aires acondicionados o informática. Cada una tiene su recorrido de tratamiento.
¿Por qué un RAEE no puede ir con la chatarra ni con la basura?
Por dos motivos que van juntos: lo que contiene de peligroso y lo que contiene de valioso.
En el lado peligroso están los gases refrigerantes de neveras y aires acondicionados, el aceite de algunos compresores y equipos, las baterías (las de litio pueden incendiarse si se aplastan o se perforan), el mercurio de algunas lámparas y pantallas antiguas y ciertos condensadores de aparatos viejos. Si un aparato entra entero en una prensa o en una fragmentadora, todo eso se libera sin control.
En el lado valioso hay hierro y acero de carcasas y estructuras, cobre de motores y cables, aluminio, plásticos técnicos y placas de circuito con pequeñas cantidades de metales preciosos. Recuperarlos evita extraer materia prima nueva, y solo se consigue bien si el aparato llega completo a una planta preparada para separarlos.
A esto se suma la parte legal: la normativa de RAEE exige descontaminar antes de triturar, registrar cada entrada y reportarla. Mezclar RAEE con chatarra férrica rompe esa cadena.
¿Dónde se entregan los RAEE?
Si eres un particular
Tienes tres opciones sin coste: el punto limpio de tu municipio; la tienda donde compras un aparato nuevo equivalente, que tiene que recogerte el viejo; y las tiendas con al menos 400 m² dedicados a aparatos eléctricos, que deben aceptar los aparatos muy pequeños (ninguna dimensión de más de 25 cm) aunque no compres nada.
Si eres una empresa: gestores de RAEE autorizados
Tienes que entregarlos a un gestor autorizado de RAEE, directamente o a través del sistema que organice el productor del aparato. Un gestor de RAEE es una instalación con autorización específica de la comunidad autónoma para recoger, almacenar o tratar este residuo; en Cataluña puedes comprobarlo en el registro de gestores de la Agencia de Residuos de Cataluña. Las obligaciones de documentación, la trazabilidad y la diferencia entre entregar por SCRAP o por vía directa las explicamos en la guía de gestión de RAEE para empresas.
¿Qué pasa con un RAEE cuando llega a una planta de tratamiento?
El orden es siempre el mismo: primero se controla y se descontamina, después se tritura y se separa.
- Recepción. Pesaje en báscula homologada, comprobación de que la documentación coincide con lo que llega y registro de cada aparato o lote con su código.
- Clasificación. Se separa lo que lleva componentes peligrosos del resto y se decide si la fracción se trata en la propia planta o se transfiere a un gestor especializado.
- Descontaminación manual. Se extraen gases, aceites y baterías, y se retiran cables, plásticos grandes, cristales y los contrapesos de hormigón de las lavadoras.
- Trituración y separación. El aparato descontaminado se tritura y los materiales se separan con imanes, corrientes de Foucault, rayos X y sensores ópticos.
- Salida de fracciones. Cada material va a la industria que lo convierte de nuevo en materia prima.
| Fracción | De dónde sale | Destino |
|---|---|---|
| Férrica | Carcasas, chasis, bastidores | Acerías y fundiciones, como chatarra |
| No férrica | Aluminio, cobre, latón, inoxidable | Fundiciones de segunda fusión, separada por metal |
| Cable | Cableado interno y de alimentación | Granulación para separar el cobre del plástico |
| Plásticos | Cubas, carcasas, piezas interiores | Recicladores de plástico autorizados |
| Componentes peligrosos | Gases, aceites, baterías | Gestores especializados en cada uno |
| Fluff residual | Gomas, espumas y mezclas que no se pueden separar | Vertedero de inertes, con la analítica que exige la normativa |
Cómo lo hacemos en Alberich
Somos planta de tratamiento final autorizada de RAEE, con autorización para todas las fracciones: pequeños aparatos, grandes, línea de frío, aires acondicionados, informática e instalaciones. Algunas las tratamos en nuestras instalaciones y otras, como la línea de frío, las transferimos a gestores especializados. Los aparatos nos llegan de los principales SCRAP del sector, de puntos limpios municipales, de plataformas logísticas de distribución y de empresas que los traen directamente o nos piden la recogida.
La descontaminación se hace a mano antes de la fragmentación, con especial cuidado con las baterías de litio, que nunca tratamos internamente: salen hacia un gestor especializado en baterías. Después, las fracciones metálicas pasan por la misma tecnología de separación que usamos con la chatarra —corrientes de Foucault, inducción, rayos X y colorimetría— y el cable va a nuestra línea propia de granulación de cobre. Cada entrada se reporta en la plataforma del Ministerio, en el sistema de la Agencia de Residuos de Cataluña y, si llega por esa vía, en la del SCRAP correspondiente. Trabajamos con las certificaciones ISO 9001, 14001 y 45001.
No aceptamos placas solares fotovoltaicas ni termos eléctricos.
Preguntas frecuentes
¿Qué diferencia hay entre AEE y RAEE?
AEE es el aparato en uso; RAEE, el mismo aparato cuando se convierte en residuo. El portátil de tu mesa es un AEE; cuando decides deshacerte de él porque ya no sirve, pasa a ser un RAEE y queda sujeto a las normas de gestión de residuos.
¿Quién paga el reciclaje de los RAEE?
Los fabricantes e importadores, a través de la responsabilidad ampliada del productor. La mayoría la cumplen agrupados en sistemas colectivos (SCRAP), que financian la recogida y el tratamiento de los aparatos que ponen en el mercado. Por eso entregar un RAEE doméstico en un punto limpio no le cuesta nada al ciudadano.
¿Un aparato roto o incompleto sigue siendo un RAEE?
Sí. Un aparato averiado, sin enchufe o con piezas rotas se gestiona igual. Lo que no debes hacer es desmontarlo para aprovechar el cobre o el motor: los aparatos tienen que llegar completos a la planta para que la descontaminación se haga con garantías.
¿Las pilas y baterías sueltas son RAEE?
No. Las pilas y acumuladores tienen su propia normativa y su propio circuito de recogida. Las que van dentro de un aparato se retiran durante la descontaminación del RAEE y se envían a un gestor de baterías.
Si tu empresa tiene RAEE acumulados o quiere organizar recogidas periódicas, cuéntanos qué tipo de aparatos y qué volumen manejas: te respondemos en 48 horas laborables.



